NUESTRO AGRADECIMIENTO A TODA LA COMUNIDAD VALDENSE POR EL APOYO A HISTORIA Y FUTURO II

NUESTRO AGRADECIMIENTO A TODA LA COMUNIDAD VALDENSE POR EL APOYO A HISTORIA Y FUTURO II

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Liceo Daniel Armand Ugon



1888-2010



cortos pedagógicos y vídeos del liceo dau

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HISTORIA Y FUTURO II . RAÍCES INSTITUCIONALES.

HISTORIA Y FUTURO II . RAÍCES INSTITUCIONALES.

PRESENTACIÓN DE NUESTRO LIBRO EN CLUB VALDENSE, 1º JUNIO 2010

PRESENTACIÓN DE NUESTRO LIBRO EN CLUB VALDENSE, 1º JUNIO 2010

aporte de SONIA GONZÁLEZ. DECORACIÓN MESA DE exhibición HISTORIA Y FUTURO II. espacio Barradas.

aporte de SONIA GONZÁLEZ. DECORACIÓN MESA DE exhibición HISTORIA Y FUTURO II. espacio Barradas.
3 de junio 2010. museo municipal Juan Manuel Blanes

UN LIBRO QUE VISUALIZA LA DIVERSIDAD, LA MULTICULTURALIDAD . CLUB VALDENSE, 1º JUNIO 2010

UN LIBRO QUE VISUALIZA LA DIVERSIDAD, LA MULTICULTURALIDAD . CLUB VALDENSE, 1º JUNIO 2010

Agradecemos la labor sinérgica de los seres que producen como equipos!!!!

los invitamos a recorrer PRESSUR, con las fotos del 21 de mayo 2010...
quedamos muy agradecidos a los equipos de Pressur....

Como dijera Nelson Uribe en el presentación de Historia y Futuro I,... en Pressur trabajamos como una gran familia... y los éxitos se deben al equipo!

A todos y a todas , gracias.






Presentación 
Historia y futuro II, Raíces institucionales”
Obra colectiva enfocada hacia la diversidad

CLUB VALDENSE: MARTES 1º DE JUNIO DE 2010, HORA 18:30.

Programa

ü  Apertura: CORO LICEO DAU, dirige Rafael Pons, pianista: Maritza Negrin.

ü  USO DE LA PALABRA DE LA MÁXIMA AUTORIDAD DEL C.E.S. PRESENTE

ü  PARTICIPACIÓN DEL PROLOGUISTA CARLOS DELMONTE

ü  MIEMBROS DE APAL OBSEQUIAN LIBROS A AUTORES DE RELATOS DE AULA

ü  LECTURAS DE RELATOS DE AULA EN ALEMÁN, ITALIANO, PATOIS, FRANCÉS, INGLÉS

ü  ACTUACIÓN DEL CORO DE LA FAMILIA PIAMONTESA DEL DEPARTAMENTO DE COLONIA, DIRIGE RAQUEL TOURN
ü  PARTICIPACIÓN DE AUTORES DEL CAPÍTULO EDUCACIÓN PARA ADULTOS

ü  PARTICIPACIÓN DE CO AUTORES

ü  VISUALIZACIÓN VIDEO” DE ALCÁNTARA AL PRESENTE”, CON ACTUACIÓN DEL GRUPO ECA TEATRO DE FABIAN PANDELO

Maestras de ceremonias: MILKA ARTUS-ESTELA MARTINEZ
 


....................................................... 


Presentación
Historia y futuro II, raíces institucionales”
 
Obra colectiva enfocada hacia la diversidad

MUSEO MUNICIPAL “JUAN MANUEL BLANES”, ESPACIO BARRADAS, MONTEVIDEO:

JUEVES 3 DE JUNIO, HORA 19:00.
 
ü  Apertura: CORO LICEO DAU, dirige Rafael Pons, pianista: Maritza Negrin.

ü  USO DE LA PALABRA:

- ARQ. GABRIEL PELUFFO, DIRECTOR DEL MUSEO JUAN MANUEL BLANES

 -MÁXIMA AUTORIDAD DEL C.E.S. PRESENTE

ü  PARTICIPACIÓN DE PROLOGUISTAS PROF. SUSANA VÁZQUEZ Y ARQ. DIEGO CAPANDEGUY

ü  PARTICIPACIÓN DE AUTORES DEL CAPÍTULO EDUCACIÓN PARA ADULTOS

ü  PARTICIPACIÓN DE CO AUTORES

ü  LECTURAS DE RELATOS DE AULA EN ALEMÁN, ITALIANO, PATOIS, FRANCÉS, INGLÉS

ü  VISUALIZACIÓN VIDEO” DE ALCÁNTARA AL PRESENTE”, CON ACTUACIÓN DEL GRUPO E.C.A. TEATRO DE FABIAN PANDELO.
ü 
  CIERRE A CARGO DE APAL LICEAL Y EQUIPO DIRECTOR DAU.

GACETILLA AMPLIADA ....

Historia y futuro II
Raíces institucionales

Coordinación: Profesora Reyna Torres
1888 - Liceo Daniel Armand Ugon - 2009
Avda. Armand Ugon N.º 1497
Colonia Valdense. Uruguay
Código postal 70202

Prólogo de Carlos Delmonte. Pastor valdense

La dirección y el cuerpo de profesores del Liceo Daniel Armand Ugon nos presentan el segundo tomo de Historia y Futuro de esa casa de estudios. En sus capítulos van apareciendo las distintas etapas de esa historia; desde los recuerdos de los alumnos hasta los legajos de los profesores; desde un análisis de la pedagogía empleada hasta el desafío de la educación de adultos.
Leyendo las páginas de este libro no podemos permanecer indiferentes. Nos sentimos involucrados, porque los relatos de los alumnos nos llevan a pensar en nuestra propia experiencia. El recuerdo de los profesores de ayer y las inquietudes de los docentes de hoy nos hablan de su vocación y compromiso compartido. Todo ese pasado tan rico de sueños y realizaciones desafía nuestra vocación de servicio en la comunidad que hoy formamos. Al avanzar en la lectura de esos relatos viene a nuestra mente la imagen de un tapiz.
En el marco de la comunidad valdense de Colonia Valdense se fueron tejiendo los diseños de cada experiencia individual. Cada historia de vida se entrecruza con otras y forman así la trama de una historia común. Con las hebras se teje un cuadro lleno de colores. Podemos mirar el cuadro en conjunto, pero es imposible abarcar la realidad completa de cada uno de esos hilos, la vida de cada uno de los protagonistas. Porque la vida de un ser humano también está formada de etapas, realizaciones, ilusiones, desilusiones que como hilos se entrecruzan en el tejido de cada existencia. Y, al mismo tiempo, cada ser humano está condicionado por la época en que le tocó vivir. Sin embargo, es justamente en la vida compartida donde está la riqueza de toda esta historia.
Finalmente, este libro nos presenta la obra de un liceo que se ofrece a la consideración de todos los que quieran acercarse a él. Cuenta su pasado y se proyecta hacia el futuro. Es indudablemente una obra en construcción, que plantea un debate. Rescata de su pasado la vida de aquellos que marcaron el rumbo de esta comunidad, y nos presenta la experiencia de los que tienen la responsabilidad de guiar a las actuales generaciones.

Prólogo de Tomás Miller Ramos-Suárez. Estudioso y divulgador de la Historia, cultura e identidad uruguayas. Residente en Madrid desde 1983.

Las dos obras colectivas del Liceo dau están arraigadas en el ámbito específico del liceo y de Colonia Valdense, y por eso mismo son de interés general para los investigadores de la educación, sociólogos e historiadores, tanto de Uruguay como de otros países. Como dijo León Tolstoi, «Describe tu aldea y serás universal». Este segundo libro no cumple el dicho «segundas partes nunca fueron buenas», todo lo contrario: ofrece una perspectiva nueva y un contenido más amplio y más denso que el primero. En el proceso de creación intelectual al que se refiere la profesora Gladys Schenk en su artículo «Me informo, investigo, me expreso, reflexiono», estos libros se sitúan en la primera fase: son una mina de oro de información genuina y de primera mano, desde el punto de vista propio de cada uno como docente, estudiante o ex alumno, y las reflexiones que aportan a partir de su experiencia vital y concreta son una cascada de ideas originales que piden sistematización. Hay que destacar la calidad de las distintas contribuciones, tanto en un sentido humanista y de cultura general como en el aspecto técnico educativo.
Este libro hace honor a la tradición de avanzada cultura y libertad de pensamiento de los valdenses, que ellos se han propuesto mantener en América y es su aporte específico más importante, a mi juicio, a la sociedad y cultura uruguayas. Me consta por haber estado en contacto desde la infancia con valdenses, como nuestra «abuela postiza» Margarita Parisi, que fuera maestra de primeras letras de mi madre, y de compañeros de escuela en Montevideo que eran de familia valdense. También hay que reconocer que el
fermento cultural y de progreso, que se pone de manifiesto en estos libros, refleja el apoyo y estímulo recibido por el Liceo dau de otros agentes sociales y responsables a nivel nacional y del departamento de Colonia en general. Estas obras, unidas a trabajos y publicaciones del mismo tipo que puedan producir otras instituciones educativas, contribuirán a enriquecer y mejorar la enseñanza y la investigación, hoy más necesaria que nunca, sobre estos temas.

 Prólogo de Susana Vázquez, ex inspectora de Historia, CES.

Después de la sorpresa, alegría y emoción, aún frescas, que nos causara Historia y Futuro i, este segundo tomo ratifica nuestra impresión original relativa al primero: se trata de un valioso aporte para la reconstrucción de la memoria histórica de Educación Secundaria. Es más: una contribución a las memorias individuales y, especialmente, a la memoria colectiva de la educación nacional, que tanta falta nos está haciendo.
La obra, sin duda, podrá constituirse en un aporte historiográfico importante, fuente a visitar por todos aquellos que cultiven la historia de las mentalidades o historia intelectual. Como todos sabemos ya, la Historia en el último medio siglo no se agota más en el relato de los acontecimientos, sino que ha ampliado enormemente sus fronteras. Se ha vuelto una historia social interesada por todos los aspectos de la vida de los hombres —y de las mujeres, decimos hoy—, por las relaciones sociales, económicas, culturales a nivel individual, pero también de lo colectivo, lo anónimo, lo que había sido olvidado o subestimado. Las ciencias humanas del presente, dentro de las cuales se ha subsumido la disciplina Historia, constituyen una herramienta indispensable para comprender las relaciones entre las civilizaciones, sus aceptaciones y sus rechazos. En el mundo globalizado este no es un dato menor.
La profesora Reyna Torres, directora del liceo dau y coordinadora de la obra, demuestra su «oficio» de historiadora y sus autorizadas y actualizadas concepciones pedagógicas. También se pone de manifiesto su capacidad de liderazgo intelectual que, en el caso que nos convoca, es capaz de mover a varias generaciones de alumnos, ex alumnos, docentes, ex docentes, vecinos de Valdense, instituciones, etcétera, que han colaborado reconstruyendo sus recuerdos, sus memorias.
 La obra es testimonio —quizás esto sea lo más importante— de lo que todos nuestros liceos deberían ser: comunidades educativas destinadas a formar culturalmente a los y las adolescentes mediante una educación de calidad brindada por profesionales de la enseñanza. Asimismo, deben ser centros de integración social encauzadores de los valores y afectos tan importantes en la adolescencia, donde se recoge «la trama de la herencia», en palabras de Reyna.
La lectura de la obra nos afirma más (ya lo pensábamos cuando empezamos nuestra tarea docente en Valdense en 1954) en dos ideas: 1) son los hombres y las mujeres los que hacen la historia inmersos en sus circunstancias; y 2) son las ideas las que dan sentido a sus vidas, son algo vivo y siempre guardan pertinencia con su época y con la sociedad en que surgen.
En esta postura coincidimos todos los que trabajamos en el año 2008 en la elaboración de la Historia de Educación Secundaria presentado por el Consejo de Educación Secundaria en diciembre pasado. Se empezó a rescatar la memoria institucional, paso ineludible para la formidable tarea de restauración del sistema de Educación Media desquiciado por la dictadura, tarea ya comenzada pero que debe necesariamente continuar.
Nos vienen a la memoria palabras de Renan, en su famoso discurso pronunciado en La Sorbonne a propósito de qué es la nación: «…un principio espiritual… el haber reído y llorado juntos» ¡Y cuánto han reído y llorado juntos los exalumnos del dau! (véase capítulo «Situaciones de aula»).

Prólogo de Diego Capandeguy, arquitecto.

Montevideo, diciembre de 2009

Atmósferas insulares

Valdense ante las nuevas geografías y tiempos

Presentación

Es un gusto realizar una de las presentaciones, a modo de prefacio, de este libro titulado Historia y futuro II. Raíces institucionales (Liceo Daniel Armand Ugon, 1888-2009), impulsado con gran energía por la Prof. Reyna Torres y realizado junto a un importante colectivo de esta casa de estudios de Colonia Valdense en Uruguay.
Estas notas se realizarán desde una condición de forastero local. Para su logro se mezclan curiosidad, diversas infiltraciones, evocaciones biográficas puntuales y una inevitable lejanía física de estos mundos locales colonienses. Estos son ricos pero de a momentos escurridizos y desafiantes. Algunas cuestiones se privilegiarán, como el sentido de la educación local en la contemporaneidad. Esta es pautada, entre otras, por una nueva sensibilidad, por una creciente universalización, por mayores movilidades humanas, por dificultades laborales, por nuevas territorialidades y por desarrollos locales en tensión.
Naturalmente, un prefacio es un ámbito para conversar con el texto de sus autores y también con otros lectores, decantando ideas e invitando a la lectura del escrito principal.
Este libro es el segundo de una nueva saga reciente. Comprende un material muy diverso y heterogéneo. Constituye a la vez un registro, un emblema de un talante educativo y un pretexto para reflexionar, enseñar y soñar con otros futuros, tanto del propio liceo como de esta pequeña localidad.
Cabe destacar y felicitar al colectivo dau, a sus editores y a sus múltiples coautores por los esfuerzos involucrados y aunados para su logro. Su propia concepción y edición ha supuesto selecciones, recortes, preparaciones de diversos materiales, montajes de escenarios transitorios, apuestas valorativas y a la comunicación. Ello también constituye otro modo de enseñar y de compartir.

Algunos temas emergentes

Se trata de un libro con cierta complejidad, con varias escenas simultáneas, no siempre directamente conectadas. Ello muestra una sensibilidad contemporánea por las voces múltiples y por distanciarse de los imperativos programáticos.
El texto se ordena en grandes capítulos, cada uno con infinidad de capas: el primero, denominado «El liceo que está afuera», da cuenta de los relatos de aula de ex estudiantes ahora ya grandes. Estos delatan otros imaginarios muy distantes de los del presente, aunque seguramente coinciden en muchas domesticidades y picarescas del aula. Probablemente, los chicos que hoy estudian, registran en tiempo real sus mundos en e-mails, msn, notas en Facebook y hasta algunos con registros en You Tube. Ello también se está haciendo desde el propio ejercicio docente, tal como lo muestran varias experiencias actuales reseñadas en este libro. Entre las mismas cabe mencionar un atractivo Proyecto de Lectura Virtual que se ha llevado a cabo recientemente, premonitorio de un incipiente boom de los e-books. Estas prácticas pueden asociarse a los nuevos modos y temporalidades de los textos y miradas multimedia, ¿una auténtica «cultura» Google…?
El Capítulo 2, titulado fuertemente «De la Pedagogía como designio de Humanidad», presenta múltiples materiales. Aquí, la obsesión por un presunto saber enseñar se nutre de diversos registros de las experiencias recientes, entre ellos, una bitácora del día a día, que sorprende por su diversidad e intensidad. También relata las denominadas Puertas, que operan como puentes e infiltraciones con la comunidad local. Presenta a los docentes autores, con sus relatos y referencias de diversas actividades. Parte de estos trabajos podrán encontrase en la versión digital, en formato pdf, editada en el cd adjunto.
El Capítulo 3 refiere a la «Educación con adultos», una de las experiencias recientes del liceo que es pionera en Uruguay. Ello es especialmente plausible en los mundos valdenses. Su sentido, sus fichas, sus guías didácticas de distintas materias y trabajos, y las referencias a la aplicación de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, forman parte de esta sección.
El Capítulo 4 se denomina «Patrimonio cultural tangible e intangible». Este se incluye completo en la versión digital, también editada por razones de espacio en el cd adjunto. Esta sección da cuenta de una nueva solicitud para que el Liceo Daniel Armand Ugon sea declarado Patrimonio Histórico Cultural de la Nación.[1] Ciertamente, el mismo local, sus mobiliarios, sus materiales, sus documentos bien conservados —algunos de ellos aquí publicados—, constituyen un importante acervo regional. Al respecto, la concepción de la historia y del patrimonio como capital cultural activo, no como una carga algo agobiante, es el reto abierto que trasciende al mismo liceo.
El Capítulo 5, llamado «Pesquisa para entender las fases institucionales», en parte editado en papel y en parte digital, también incluido en el cd adjunto, profundiza en diversos temas. Entre ellos se encuentra la historia institucional de esta casa de estudios en los años treinta, esto es, en uno de los momentos de fractura de la historia local. Esta se encuadra dentro del temprano ciclo modernizador batllista. También se transcriben legajos e informes de evaluación de distintos y reconocidos docentes.
La lectura del libro habilita múltiples atravesamientos de sus capítulos y decantaciones, seguramente muy variables en función de las miradas, unas más desde la vecindad local, otras desde distintas exterioridades; unas más protagónicas, la de los estudiantes y docentes del Liceo Daniel Armand Ugon de distintas épocas, otras más distantes; unas desde un pasado percibido como carga densa y otras desde un futuro más ligero, abierto y desafiante. Probablemente, algunas lecturas serán más mixtas y cromáticas.
La trayectoria de este liceo es inseparable de la historia de Colonia Valdense. Esta muestra sucesivas crisis y cambios en sus modelos de desarrollo local. En efecto, hacia mediados del siglo xx, el «templo y la escuela», parafraseando el título del notable texto de Roger Geymonat, se debilitan en sí mismos y en su articulación con un proyecto pionero y de vida asociado a una ruralidad y a un credo religioso.[2] Como reconoce este autor, religión y educación fueron factores identitarios sustantivos. Si la primera, la práctica religiosa, se debilita y «naturaliza», la segunda, la institucionalidad educativa, abre interrogantes sobre su robustez.
Por lo ya señalado, entre algunos temas que este libro invita a detenerse, se desean comentar sintéticamente los siguientes:
  • El elogio de escribir y publicar.
  • Un liceo singular y con aura.
  • Colonia Valdense: nodo microrregional y… pueblo en declive.
  • Valdense Futura: ¿atmósfera viva en un jardín regional?
  • Una reflexión final: la invitación al Viaje.
Cabe pues detenerse en cada una de estas cuestiones.

El elogio de escribir y publicar

Escribir, publicar y difundir toma especial sentido cuando supera una mera expresión autobiográfica y se apuesta a evidenciar, a mostrar, a compartir, a arriesgar, a intentar generar reflexiones y también a recibir críticas y retornos. Estas acciones toman mayor significación cuando un libro promueve nuevas ilusiones e interrogantes en otros. Ello parece ser lo que se sueña en el siguiente texto en este tiempo de cambios. Algunas de estas transformaciones son muy fuertes, tanto a nivel global y regional como a escala local, cambiando las vidas en esta comunidad y, en especial, la de sus jóvenes. Si escribir puede ser un acto docente, «…cada lectura es una experiencia única», como plantea Borges,[3] una práctica no transferible.
En tal sentido, el Liceo Daniel Armand Ugon, y la propia Colonia Valdense, dan cuenta de una cierta empatía y tradición por publicar y compartir. Caben recordar las viejas publicaciones de la Librería Pastor Miguel Morel, o la serie de las Crónicas del Rosario de Omar Moreira, incluido su título Un Liceo Abierto: Daniel Armand Ugon, a propósito de su destacable década directriz entre 1985 y 1994,[4] en cierto modo una publicación pariente de este nuevo binomio de Historia y futuro coordinado por Torres. En particular, son singulares estas últimas ediciones «no oficiales» pero realizadas «a pedal» desde una institución pública local, gracias al voluntariado de sus autores y a la cooperación de diversas personas e instituciones. Todo ello es especialmente significativo. Y lo es más, si se considera que ya no se trata sólo de la denominada «literatura gris», de ediciones artesanales de baja tirada, más o menos formales, sino de una apuesta mayor, a ediciones más y mejor diseñadas, más sugestivas, en formatos múltiples (en papel y digitales) y, por tanto, con llegadas y accesos que aspiran a ser mayores.
Paradójicamente, la explicita referencia en la introducción al texto a «…despojarse del prejuicio instituido a la praxis docente como un acto exclusivamente oral», no sólo vale en la enseñanza secundaria, sino también para la universitaria, esta última pretendidamente generadora de un saber ilusoriamente autónomo y creativo.

Un liceo singular y con aura

El Liceo Daniel Armand Ugon de Valdense es una institución singular, pequeña en tamaño, densa en historia, y con una alta calificación y prestigio relativo dentro de la enseñanza pública en Uruguay.
Como es bien conocido a nivel local, se trata de una institución extraña, con una historia fundacional realmente poco común. Fue de los primeros liceos del Uruguay. En un país de incipiente laicidad —de las más fuertes de América Latina— fue creado como Liceo Evangélico por los pastores Thomas Wood y Daniel Armand Ugon, con algunos documentos pioneros transcriptos en el texto. Esta creación ocurrió en la segunda mitad del siglo xix, dentro de un proyecto de construcción de nuevos mundos, de nuevas colonias, en tiempos de persecuciones y de abogar por hojas de vida más dignas, más soportables. Y, como es sabido, esta casa de estudios recién será «oficializada» pocos años antes del mítico 1930. Además, este nodo educativo fue durante décadas la única institución de educación secundaria a nivel regional.
Este liceo, a lo largo de sus más de 120 años de trayectoria, se ha ganado un aura dada por los muchos momentos de excelencia de su enseñanza, por sus mejores docentes y directores, por las instancias de asunción de sus problemas y de repensarse a sí mismo, y por su contribución como entidad más abierta que ha operado como frecuente agente de desarrollo local. Seguramente, el Liceo Daniel Armand Ugon, junto al primer liceo de Salto, fueron, entre algunos otros, dos de los centros de enseñanza secundaria más destacados en el comúnmente llamado «interior» del Uruguay.
Todavía el Liceo Armand Ugon parece respirar un aire de «templo activo», de cierta sacralidad vinculada a la concepción y práctica de la educación como capital cultural fundamental a celebrar y honrar en el día a día. Ello traspasó proyectos fundacionales, sueños de construcción de mundos compartidos, gran parte ya extinguidos, y diversas fracturas. Paralelamente, esta institución y parte de sus integrantes, cargan ilusiones, valores y rituales muy modernos. Al respecto, las crónicas y fotos de Historia y Futuro I, y de este segundo libro, son evidencias que así lo delatan.
No obstante, esta institución también ha sido vulnerable, con una historia de crisis de diverso tipo. Unas han sido crisis vinculadas a contingencias en la política educativa central y en las gestiones directrices locales. Otras han sido crisis especialmente asociadas a las transformaciones en la sociedad local y a los más amplios cambios sociales y productivos del país en su conjunto, como quizás sea el tiempo presente, cuestión sobre la que se volverá.
La historia de este liceo muestra una tensión entre estrategias centralizadoras y descentralizadoras de la enseñanza a nivel nacional como departamental. En ello, como en otros aspectos, Colonia Valdense, a pesar de su gran unicidad e identidad, es un espejo de tensiones mayores. En tal sentido, este centro de enseñanza no parece ser —y ojalá que no lo sea nunca— una mera «máquina de educar», ni un «laberinto de la imposición», ni una institución cerrada, apática y meramente reproductiva, a pesar de haberse desarrollado en una comunidad con una fuerte especificidad local y con una antigua matriz algo endogámica, cada vez más débil.[5] Más bien, parte de sus direcciones y de sus docentes, como parece ocurrir en el presente, intentan un ejercicio de la libertad dentro de un orden y dentro de una agenda de retos educativos contemporáneos. Ello abre interrogantes: esta libertad: ¿afirma el hoy débil orden comarcal de la zona, con viejos fantasmas del disciplinamiento?, ¿invita a abandonarlo?, o, más bien, ¿está anclada en las «mochilas» del fin del siglo xx, no las del mundo de los estudiantes sino la de sus padres y docentes? Tal vez, estas libertades relativas, estas inquietudes no tan comunes en los centros de enseñanza, ¿posibilitarán rebelarse ante las esquivas identidades locales, captando y apostando a otros órdenes y a otros mapeos más dinámicos, más atractivos, más plausibles para los retos vitales de los estudiantes del presente? Al respecto, Reyna Torres habla, en el siguiente texto de «…cambiar la marca de legitimación anclada en “así se hizo siempre”, por el reconocimiento de lo que es pertinente para cada caso».
Ello conduce a una indagación sobre los valores y el sentido de la educación en una localidad como Colonia Valdense, en el más abierto y plegado mundo contemporáneo. Algunos temas son comunes a diversos centros y niveles educativos, como las crisis de autoridad, los nuevos distanciamientos y las aparentes simetrías estudiante-docente, la apelación a la persuasión y al entusiasmo contagioso en nuevos términos para lograr una mejor educación, el logro de empatías respetuosas con las subculturas etarias propias de estos estudiantes, la coexistencia de prácticas apáticas, pero también de ganas de aprender con un nuevo sentido, la incidencia de las tecnologías de la información y comunicación, todo ello en un extraordinario momento de cambio de época. Como bien señala Fernando Savater, «…es importante que en la escuela se enseñe a discutir pero es imprescindible dejar claro que no es ni un foro de debates ni un púlpito».[6] Estas últimas son las tentaciones más legitimadas del presente en relación a la enseñanza.
En particular, los sentidos y la eficacia operativa en la enseñanza para el mundo de los adolescentes, son cuestiones abiertas y muy desafiantes. Se trata de un tiempo vital y de un segmento educativo extraordinario, muy tensionado y golpeado a nivel global. Por ello, la importancia de repensar esta enseñanza focalizada, en conversación no sólo con el mundo local, y con especial sentido y plausibilidad de cara al futuro. Pero también, ¿no cabe seguir ensayando nuevas magias para estas experiencias educativas concretas?...

Colonia Valdense: nodo microrregional y… pueblo en declive

Colonia Valdense forma parte de un territorio comarcal y departamental atípico en Uruguay. En efecto, Colonia es uno de los pocos departamentos formado por una multiplicidad de ciudades y pueblos, por diversos ámbitos rurales y urbanos, y por una red de conexiones más complejas que en gran parte del resto del país. Si Uruguay puede reconocerse en relación a América Latina por su superficie reducida, por su escasa población que casi no crece, por su temprana modernización, por su mítica clase media y por su imagen plana, Colonia Valdense también evidencia esta marca de una población letrada, con buenos indicadores educativos, de ingresos y con distanciamientos sociales contenidos.
Esta pequeña localidad se reconoce por posarse en un calmo landscape de chacras, y no de estancias como en el resto del Uruguay. Su impronta es de villa o ciudad jardín tangente —y dos veces bypaseada[[MBel.]1] por la Ruta 1, que une Montevideo con Colonia del Sacramento. Su paisaje urbano es discreto. Está formado por prolijas y austeras casas exentas en el verde, con relativamente muchos equipamientos y edificios de servicios comunitarios. Tales son los casos del primer edificio del liceo constituido por la ex casa Griot, luego detentada por Frau Rúbens, pionera activista alemana de los derechos humanos; la actual sede del Liceo Daniel Armand Ugon; el Templo Evangélico Valdense; el contiguo Museo Valdense Sudamericano; la Unión Cristiana de Jóvenes; la escuela Municipal del Hogar (un programa curioso para el tiempo presente), el moderno edificio del ex Parador y Hotel Brisas del Plata; o la sede de cradeco, una cooperativa regional. Globalmente, lo más relevante es la atmósfera singular, el carácter paisajístico, que baña o da cuenta de este pueblo.
Hace casi dos décadas se realizó para esta zona uno de los pioneros estudios de Desarrollo Local en Uruguay, que estuvo a cargo de un equipo del claeh. Este fue coordinado por Federico Bervejillo y realizado junto a José Arocena, Javier Marsiglia y otros investigadores.[7] En dicho trabajo se identificó un alto potencial de desarrollo local en toda la zona. En este territorio complejo se reconocía un singular capital social para la iniciativa y para la innovación a nivel regional. Esta geografía humana, con su matriz natural y sus transformaciones antrópicas, con sus distintas identidades o especificidades locales, se reconocía como una microrregión. Ello estuvo muy de la mano y en sintonía de la concepción disparadora de Omar Moreira, entonces director del Liceo Daniel Armand Ugon, hacedor de las citadas Crónicas del Rosario, en las que se indagaban en las historias locales articuladas en una geografía cultural más amplia. Esta territorialidad, nueva pero con fuertes especificidades históricas, comprendía Colonia Valdense, Nueva Helvecia, Rosario, Juan Lacaze, incluso Ecilda Paullier en San José, sus vecindades rurales y urbanas, y varios núcleos de playa, todos ellos con fuertes nexos intrarregionales. En el estudio del claeh se planteó que tal microrregión se encontraba al inicio de un nuevo ciclo histórico. Entonces, se estaba transitando la primera década del retorno a la democracia en Uruguay, recién había caído el Muro de Berlín y se derrumbaba el socialismo real, concretándose una nueva civilidad. Por otra parte, el proyecto del Puente Vial Colonia-Buenos Aires, y sus presuntos impactos de diverso signo, cruzaban agendas nacionales y locales.
En ese contexto, Valdense se presentaba como un nodo de un entramado territorial y actoral más complejo, diverso, con un fuerte peso de su historia como una de las colonias agrícolas regionales, con procesos endógenos sustentados en recursos y capacidades locales. También se reconocía su gran valor de posición en el nuevo escenario territorial regional. En particular, esta localidad parecía ser un núcleo estable y dador de servicios comarcales (como daban cuenta las inscripciones del propio Liceo Armand Ugon), con una Juan Lacaze y una La Paz en declive poblacional por distintas causas. Además, Colonia Valdense, presentaba actores con iniciativas y con dinámicas regionales, no sólo locales, como el propio Liceo Armand Ugon, la Cooperativa cradeco, o Los Nietitos en La Paz. Asimismo, en el mencionado estudio, se reconocían algunas debilidades como las varias velocidades de esta región, la pequeña escala de Colonia Valdense, la incapacidad del sistema de retener a los jóvenes, las dificultades en la renovación de los liderazgos y de la participación social de las organizaciones, y una ausencia de una expresión política zonal, cuestiones realmente premonitorias.[8]
Actualmente, el posicionamiento regional y local, en parte, es otro. En efecto, el departamento de Colonia ha emergido como un territorio aún más complejo. Muestra de ello lo es su matriz productiva intensificada, con una importante demanda de mano de obra para las actividades rurales. Otro signo de cambio lo es la transformación de Colonia del Sacramento y sus vecindades a partir de su Declaración como Patrimonio Cultural de la Humanidad, convirtiéndose en un importante destino turístico internacional de todo el año. Es curioso pensar que el llamado Barrio histórico de Colonia del Sacramento opera como una isla en el Río de la Plata, aunque se encuentre en tierra firme.[9] En efecto, este Barrio histórico puede interpretarse como una ficción o una aporía de cierta base real e histórica, constituyendo toda una invención territorial contemporánea, una pausa dentro del cono de sombra de Buenos Aires. Hoy, Colonia del Sacramento es el principal punto de entrada del turismo extrarregional al país, con una sociedad local activa pero con diversas infiltraciones exógenas, y con una incipiente territorialidad de nuevo cuño.[10]
En particular, recientemente, esta comarca del Río Rosario ha seguido afirmándose como nodo microrregional, con diversos avances productivos y de servicios, si bien no logra despegarse cualitativamente y con más vigor como Colonia del Sacramento. En efecto, estas «colonias» del este se visualizan algo anestesiadas y con roles protagónicos invertidos a los percibidos hace dos décadas. En otras palabras, la Vieja Colonia Valdense ya parece extinguida y la Colonia Valdense Moderna se debate en una latencia a interpelar. Acaso, ¿hay suficiente conciencia local de todo ello?
Colonia Valdense también puede interpretarse como una «insularidad» mediterránea, como un espacio singular que constituye un mundo en sí mismo. Como señala el filósofo alemán Peter Sloterdijk, a propósito de las organizaciones humanas concebidas como islas, burbujas o celdas, las «…islas humanas son mundos, es decir, puntos de concentración del ser…, puestos de avanzada frente a lo abierto».[11]
Pero se trata de un pueblo en cierto declive, una Shrinking City en términos internacionales,[12] con un núcleo urbano y con una sociedad local en aparente «adelgazamiento». Esta localidad está signada por el envejecimiento de su población, por su estabilidad socio demográfica en relación a las más dinámicas Rosario y Nueva Helvecia, y por cierto adormecimiento de sus instituciones como actores efectivos de un desarrollo local compartido y consistente. El mismo liceo refleja esta situación, con menores inscripciones de jóvenes en relación al pasado cercano, con pérdidas de orientaciones, y con la necesidad de repensarse y actuar en este nuevo escenario. En este contexto se inscriben experiencias recientes como los Cursos de Adultos de Día, el Espacio Curricular Abierto de Turismo (eca) y el propio par de estos libros de Historia y futuro.
Lo antes señalado abre muchos retos e interrogantes que trascienden al liceo: ¿cómo no perder o hipotecar el rico capital local aún latente?; ¿cómo gestionar el achique en un contexto regional más activo?; ¿cómo cooperar e integrarse a una cultura regional más emprendedora?; ¿cómo mantener las calidades?; ¿cómo apostar a las territorialidades incipientes?; ¿cómo reposicionarse para servir mejor a las nuevas generaciones de jóvenes nacidos en democracia a finales del siglo xx, auténticos nativos digitales, con una alfabetización y una sensibilidad digital post Plan Ceibal? Esta última constituye la experiencia educativa y del desarrollo humano más notable del Uruguay contemporáneo. Ciertamente, la gestión del «achique», en este y en otros ámbitos, reta a los niveles político-administrativos centrales y locales de cara a comprender esta situación y a gestionar con inteligencia los capitales disponibles y los potenciales del desarrollo.
La situación es paradójica puesto que, como ya se ha señalado, gran parte del departamento de Colonia, y esta misma región, se están transformando, generándose una geografía humana distinta, más vital, con una condición rural y urbana novedosa, con nuevos potenciales de desarrollo comarcal, sobre lo que bien justifica detenerse.

Valdense Futura: ¿atmósfera viva en un jardín regional?

Un posible reto de Colonia Valdense, y de sus colectivos más dinámicos, es operar mejor asumiendo francamente la nueva territorialidad que se esta formando. Esta localidad tiene un gran potencial en el encanto de su atmósfera y de su paisaje vital. Esta atmósfera juega cada vez más en el archipiélago de enclaves y territorios que, a modo de islas, están conformando una especie de jardín regional. Se trata de una nueva entidad de límites difusos, de un agregado discontinuo de centros urbanos, de espacios rurales y rur-urbanos, con sus atributos físicos, sociales y relacionales, de una auténtica nueva ciudad, que podría denominarse como una «Ciudad Celeste».[13] Esta constituye un territorio vital que podría apostar no a la perpetuación de agotados discursos y de prácticas fragmentarias en escalas inadecuadas, sino a un nuevo arreglo social e institucional posible y pragmático. Así se intensificaría su propia condición uruguaya, microrregional y local, pero también su atributo más «metapolitano» y menos de frontera respecto a Buenos Aires. En este territorio la naturaleza y el artificio se replantearán, concretándose otros mapeos de sus colectivos. Quizás, esta «Ciudad Celeste», podría ser la matriz territorial de una nueva modernización del Uruguay del siglo xxi. Ello habilitaría una «poética de la acción» y una «nueva belleza».
En este escenario, reconvertir el capital cultural local parece ser clave. Quizás ello deba pasar por asumir que parte de los estudiantes egresados del Armand Ugon, en su mayoría jóvenes valdenses y de sus vecindades, puedan crear un nuevo paisaje local. Otra parte de ellos podría afirmar con franqueza geografías del empleo más amplias, sean reales o virtuales, no residiendo en el país o en la localidad. Esto último, ¿no se trata de un tema conversado frecuentemente por los jóvenes y por las familias, pero quizás es aún algo tabú y abierto asimétricamente a nivel de las dirigencias institucionales de la educación pública media y superior de este Uruguay vacío? Más allá de Valdense, ¿el Uruguay no podría afirmar una apuesta a formaciones universales, a la vez pragmáticas, más abiertas y competitivas, y a un explícito talante migratorio en los dos sentidos, mixturado, más complejo, en busca de empleos de calidad, dentro de estas sociedades contemporáneas crecientemente fluidas?[14]
Tal vez este reposicionamiento también debería pasar por «colgarse» más de la nueva geografía regional, «metapolitana» respecto a Buenos Aires, como bien está dando cuenta Colonia del Sacramento, tal como ya se señaló. Ello se evidencia en iniciativas innovadoras a nivel del empresariado, tanto local como exógeno. Al respecto, ¿no podrían activarse en Valdense las pocas cenizas aún encendidas del mítico talante emprendedor weberiano asociado al protestantismo?
Es probable que tal acomodamiento pase por exacerbar la ficción de Valdense, de La Paz y de otros sitios de la región, como territorios calmos, slow, de acogida y de trabajo, también para nuevos residentes y co residentes regionales. Estos, a título individual, podrían recolonizar, afirmar y disfrutar de esta aldea comarcal y de sus vecindades rur-urbanas con cierta autonomía y sentido, produciéndose nuevas inclusiones y mixturas. Los paisajes de estas vecindades podrían intensificar sus elementos y figuras patrimoniales más valiosas. También podrían cobijar y ser locaciones para actuaciones frescas y contemporáneas. Cabe imaginar un nuevo ciclo agroalimentario, pero también a actores prestando servicios a distancia para Buenos Aires y para otras geografías globales. Cabe soñar un paisaje más antropizado, sitio de viejos y de nuevos mundos, con rur-urbanidades distintas que las actuales; con chacras, con huertas bajo invernaderos, con eco-granjas con gran fuerza y mixturadas con residencias y co residencias, con oficinas que se posen en estas pampas, con posadas y restaurantes de campo, con equipamientos recreativos metapolitanos, con pequeñas nuevas industrias limpias y de alta tecnología, con servicios varios flotando en el paisaje y nutriéndolo, con nuevos bosques de bolsillo, con algunas obras de land art y con una mezcla de los elementos anteriores. Seguramente, resultaría una nueva naturalidad y artificialidad infiltrada en estos paisajes culturales de las viejas colonias, con escenas, olores y sabores inéditos. Por tanto, podría emerger un nuevo paisaje más vital y con múltiples atmósferas.
En estos nuevos escenarios dinámicos, ¿de qué manera deberían jugar las instituciones actuales u otras, sean educativas, sociales o empresariales? Realmente este es un reto extraordinario y desafiante. En estos sueños y proyectos de la Valdense Futura, el Liceo Daniel Armand Ugon seguramente seguirá teniendo un potencial como actor relevante.
Además, ¿cuántas oportunidades se abrirán en el nuevo escenario de descentralizaciones y alcaldías que está planteando el Uruguay? ¿Cómo no recrear el fantasma verosímil de un minifundismo municipal? ¿Cómo debe jugar Valdense junto a su vecindad mayor, como se planteaba en el estudio del claeh? ¿Cómo instalar también una nueva regionalización del país, que sea más contemporánea y menos frágil que la vieja organización departamental nacional en este Uruguay vacío, con sus amigables ruralidades y urbanidades y con su gran apego institucional?
Seguramente, esta iniciativa editorial que hoy se presenta, podrá activar o complementar otras actuaciones, más o menos conectadas, de cara a afirmar esta atmósfera viva de Colonia Valdense, dentro de un incipiente gran Jardín Regional, explícitamente asumido y gestionado como tal, que es parte del litoral sur del Uruguay.

Reflexión final: una invitación al Viaje

«… el viaje no es nunca la mera traslación en el espacio, sino la tensión de búsqueda y de camino que determina el movimiento y la experiencia que se deriva del mismo. En consecuencia, estudiar, investigar, buscar, vivir intensamente lo nuevo y profundo son modalidades de viajar o, sí se quiere, equivalentes espirituales y simbólicos del viaje.»
Cirlot[15]

Finalmente, cabe reiterar el aplauso a su coordinadora, a su colectivo de autores y a sus sponsors por haber concretado esta iniciativa editorial. Quienes deambulen por el siguiente texto, dialogarán con él, elaborando sus propios nudos y percepciones. Ello nutrirá nuevas reflexiones, imágenes, disfrutes y sueños concatenados.
En tal sentido, este libro puede tomarse como una invitación a sus lectores para una necesaria escritura de la historia reciente de estas comunidades. Pero también convoca a un viaje imaginario hacia delante. Seguramente, la enseñanza en general intenta fortalecer futuros que inevitablemente no están. Se trata de un viaje abierto, incierto. Como señala Juan Eduardo Cirlot, citado en el acápite anterior, «…el verdadero viaje no es nunca una huida ni un sometimiento, es evolución».[16]
El reto local parece ser lograr un viaje imaginario a otros mundos, tanto de Colonia Valdense, del propio Liceo Armand Ugon y de la enseñanza en general. Algunos serán mundos de historias y otros de sueños; algunos se concretarán, otros fallarán; algunos serán individuales y otros compartidos y muy queridos por diversos actores. También será clave la adaptación con sentido a los nuevos entornos vitales.
Colonia Valdense, y sus vecinos de la más amplia Comarca del Rosario, poseen una buena matriz de identidades sociales locales con diversos tonos. También presentan especificidades geográficas y de posición, históricas y paisajísticas, como para poder operar más intensa y competitivamente en el mundo contemporáneo. Como señala Javier Marsiglia, un desafío es promover y alcanzar futuros y renovados liderazgos emergentes en este nuevo mapeo regional.[17] Al respecto, el Liceo Daniel Armand Ugon, otras instituciones ya consolidadas, tanto locales como de las ciudades cercanas, y otros nuevos agentes de desarrollo local hoy latentes o aún inexistentes, tendrán un importante rol a jugar en un escenario futuro más amplio, complejo y favorable que el del pasado. El alto potencial de desarrollo regional de todas estas comunidades y territorios, concebido en nuevos términos, es un atributo que otras geografías humanas no tienen. No obstante, este debería ser activado por múltiples acciones que jueguen en ese sentido. Y ello debería alejar la posibilidad de la pérdida o hipoteca de parte de estos capitales regionales. Este fenómeno podría ocurrir de no actuarse a tiempo con intencionalidad y consistencia. He aquí el reto. Se trata de acciones múltiples, de viajes inciertos, pero verosímiles y deseables.
Bienvenidos, pues, a estas nuevas historias, geografías y tiempos.


Índice del cd que acompaña esta edición

a)      Monitor 2009 y Producciones intelectuales, archivo pdf, revisado por Melissa Pozzo.

            Autores: Daniel Pérez Benech, Francisco Cassanello y Mauricio Delgado,Franco Malan , Nigel Mancinni, Karina Montes de Oca, Rosa Gilles, Leonardo Lesci, Melissa Pozzo, Diego Dotti, Patricia Arretche, Juan Carlos Geremías, Ana Tojo, Rafael Pons, Maritza Negrin, Rosario Rodríguez, Carlos Neves, Sirley Artus, Analía Pita, Gladys Schenck, Reyna Torres, Ana Bounous, Susana Lauber.

2) Producción audio-visual y artística.

·         29 de mayo en el Museo Municipal Juan Manuel Blanes, espacio Barradas. Filmado por t.v. educativa-Educación Secundaria.
·         Un día en la vida liceal, filmación: Marcos Elgue, t.v. educativa- Educación Secundaria, 13.08.09.
·         Aulas del tiempo, de Alcántara al presente, educador Fabian Pandelo.
·         Corto y debate filosófico, docentes Juan C. Geremías y Milka Artus.
·         Puertas adentro de F. Sánchez, por grupo de teatro liceal, docente: Rosario Rodríguez.
·         Historia y Música, comprendiendo el Uruguay del 900, docentes Silvia Bidegaray, Federico Hellbusch y Maritza Negrin.
3) Memoria anual 2009.
 Agradecimientos:
A:
Juan Carlos Geremías y Nelson Mederos por organizar el contenido de este soporte;
Ema Zaffaroni, por habilitar la filmación de t.v. educativa,
- Nelson y Pablo Uribe, por su apoyo excepcional.

Palabras de bienvenida

Historia y futuro, raíces institucionales continúa la labor iniciada con Historia y futuro, patrimonio pedagógico.
La urdimbre del patrimonio pedagógico hilado en los 121 años de historia del Liceo Daniel Armand Ugon exige honestidad interpretativa acerca de las «raíces institucionales», a fin de colaborar en la construcción social del futuro. Escribió Lidia Fernández, en enero de 1995: «Las escuelas son los espacios de la formación. Pero también los espacios donde el conocimiento puede despertar nuestro deseo de cambiar el mundo social y hacerlo a semejanza de nuestra utopía».[18]
Escribir sobre la cotidianeidad liceal demanda despojarse del prejuicio instituido a la docencia como una «praxis ágrafa».
A fin de favorecer estos procesos de cambio, concebimos «la gestión» fuera del modelo del Panopticon.[19] Buscamos cambiar la marca de legitimación anclada en «así se hizo siempre», por el reconocimiento de lo que es pertinente, colocando el acento en la autonomía, la responsabilidad, la creación y la solidaridad.
Posicionados en el concierto social desde la imagen de colectivos crítico- propositivos, favorecemos «otra curvatura de la vara»[20] y nos ocupamos de visualizar el desacuerdo existente entre «libro y vida, teoría y práctica»[21], una escuela para «guiar la inteligencia, haciéndola trabajar», como sostiene Ranciere. Visualizar la docencia como «virtud ciudadana: como una función pública regida por principios de justicia, construyendo un espacio de reconocimiento mutuo y de mediación entre la libertad de cada uno y la igualdad de todos, y entre el deseo singular de aprender y la transmisión cultural del enseñar».[22]
Para recorrer este camino, invitamos a actuar en sinergias, con velocidad, abandonando tanto la prisa como la dilación.
José Pedro Varela dijo, en una conferencia pronunciada en la Universidad, el 18 de Setiembre de 1868:
La escuela es, pues, la base de la República… Porque no es el hecho material de aprender a leer y a escribir lo que da a la escuela su inmensa importancia en el desarrollo de la sociedad; sino los beneficios indirectos que de ella se reportan. El simple hecho de asistir a la escuela, de dejar la entera libertad que tenía en su casa, opera una completa transformación en el niño. En las horas de clase no se juega, no se grita, no se ríe cuando se quiere; hay un orden fijo, una regla establecida que el niño aprende a respetar. Cuando llega a hombre, esos hábitos adquiridos en los bancos del colegio, hacen que sin esfuerzo alguno respeten la ley y reconozca una autoridad superior a la pasión individual.

Velando por aportar a la Educación, llegamos a ustedes nuevamente, con alegría y crítica satisfacción. ¡Gracias por colaborar en la cimentación del ciudadano del medio siglo que asoma!
Reyna Torres



[1] Cuestión que ya había sido acometida bajo la dirección de Omar Moreira. Véase: Moreira, Omar. Un Liceo Abierto: Daniel Armand Ugon (Omar Moreira. Director. 1985-1994), Montevideo, 1997, p. 208-09.
[2] Geymonat, Roger, El templo y la escuela: los Valdenses en el Uruguay, obsur/Cal y Canto, Montevideo, 1994.
[3] Citado en el notable escrito de Pauls, Alan, El factor Borges, Anagrama,Barcelona, 2004, p. 71.
[4] Moreira, Omar, ob. cit.
[5] Véase Geymonat, R., ob. cit.
[6] Savater, Fernando, El valor de educar, Ariel, Barcelona, 1997, p. 165.
[7] Claeh/ Bervejillo, Federico (coord.); Arocena, José; Marsiglia, Javier et al., Iniciativa Local y Desarrollo en la Región del Rosario, Multicopiado, Montevideo, apr. 1994. También véase: Arocena, José, El desarrollo local: un desafío contemporáneo, Taurus/ Universidad Católica del Uruguay Montevideo, 2001, p. 205.
[8] Claeh / Arocena, J. et. al., ob. cit.
[9] Sprechmann, Thomas, Diego Capandeguy y Federico Gastambide, Insularidades urbanísticas: una invitación al micro urbanismo, Multicopiado, Montevideo, 2008.
[10] Bid/Ros Development & Planning S.L., Mejora de la Competitividad de los Destinos Turísticos Estratégicos en Uruguay, Multicopiado, Montevideo, 2006.
[11] Sloterdijk, Peter, Esferas III (Espumas. Esferología Plural), Siruela, Madrid, 2006, p. 377.
[12] Véase: Oswalt, Philipp (edit.), Shrinking Cities, Hatje Cantz, Ostfildern-Ruit, 2006.
[13] Sprechmann, Thomas y Diego Capandeguy, La Ciudad Celeste: un nuevo territorio para el Uruguay del Siglo xxi, farq/udelar / Fundación Colonia del Sacramento, Montevideo, 2007.
[14] En relación a los atributos de la licuefacción y su sentido presente, véase: Bauman, Zygmunt, Modernidad Líquida, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2002.
[15] Cirlot, Juan Eduardo, Diccionario de símbolos, Labor, Barcelona, 1981, p. 459-60.
[16] Ibídem.
[17] Conversaciones de Javier Marsiglia con el autor sobre Colonia Valdense y sus retos futuros, noviembre de 2009.
[18]     Butelman, Ida (comp.), «Crisis y dramática del cambio», en Pensando las instituciones, Paidós, Buenos Aires, 2006, p. 237
[19]     Cárcel diseñada por Bentham que permite la posibilidad constante de observación y por derivación: todos los sistemas que controlan y disciplinan.
[20]     Saviani, Dermeval, Escuela y democracia, Monte Sexto, Montevideo, 1988. p. 57.
[21]     Contera, Cristina, «La teoría histórico critica y la concepción marxiana de la educación», en Educación y transformación, tej, Montevideo, 1987, p. 58.
[22]     Cullen, Carlos, Autonomía moral y ciudadanía democrática. Bases para un currículo de formación ética y ciudadana, Agropa S.A., Buenos Aires, 1996.

 [[MBel.]1]e sugiere “evitada”, “dejada de ado “ por la Ruta 1.

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